domingo, 5 de junio de 2011

Ene de Nostalgia.

Así me llaman todos. Nostalgia. No pienses mal de mí, sólo hago mi trabajo, que tampoco causa mucho bien, pero sin mí no existiría la alegría y la risa se quedaría atrancada en la garganta. Mi sola existencia es pura añoranza, odio, amor, tristeza desmesurada, todo en la misma línea. Me colaré entre tus costillas, cómo el aire que inquieto baila entre las ramas de los árboles, con pena desmedida y al son de las estrellas de medianoche. Compondré tristes baladas con tus cuerdas vocales, cuál guitarra roída por el paso de los años, hasta lograr componer sollozos y llantos dramáticos, apenados, ansiosos de reencuentro tras rápida despedida. Lágrimas como lluvia por tus mejillas caerá, por tu corazón resbalaran, repiquetearan contra tu ventana. Marea de sentimientos sin sentido, un recuperar lento, un viaje a la apatía, descuidado amor en solitaria compañía, que trae el Sol, que trae el viento.
Me alojaré en tus venas y respiraré al son del ritmo de latidos indiferentes, pura agonía que corre por las arterias y lo marchita, y al final siempre pierdes. Se te ha olvidado jugar a ser feliz y la simpatía brilla ahora por su ausencia. El olvido se pega a la piel, te consume como veneno, pura hiel. Cada día es tortura, no te quieres levantar, no necesitas a nadie, quieres que te dejen en paz. ¿Morirá ese sentimiento que corría por tu sangre? ¿Dejarás libre el alma que mantenías presa en tus rejas de alambre?
El muerto que con corazón vivo, pasea sin control, la tristeza interior nunca se ha ido. Te romperás en trozos, las piezas no encajarán y ¿qué más da? si él ya no está aquí. Pies en el suelo, mente en el cielo, sin ganas de vivir.
Acabaré siendo una eme de melancolía, una te de tristeza, una ele de lágrimas, una ese de soledad. Cómo quieras, cada palabra es transformada en enfermedad del amor. Puedes llamarme cómo gustes, échale imaginación, no lo voy a cuestionar. A de amistad, o tal prefieras una e de esperanza. Pero todo se perderá y siempre quedará la ene de Nostalgia.

¿Triste, no? Con esto inauguro el blog. Hoy es el primer aniversario de la muerte de mi perro, y por eso le dedico a él esta entrada.
Espero que os haya gustado.